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miércoles, 11 de junio de 2014

HISTORIA

Recuerdos de Navarra

Recuerdo  (del latín  re-cordis
 "Volver una porción Pasar El Corazón)

Colaboración de José Joaquín Saldías

Publicada el 27 de junio de 1925 la revista “Navarra MCMXXV” editada por Emilio García Enciso en Iruñea, constituye un claro ejemplo de la producción cultural en contexto de represión.

La revista es una pequeña publicación de 56 páginas, donde predominan artículos culturales cuyos autores son, entre otros, Arturo Campión, Gabriel de Biurrun, Julio Altadill, Manuel Iribarren, Leoncio Urabaien, Luis Oroz, E. García Mina, Z. Zuza, Isidoro Fagoaga, Alberto Pelairea, J. M Luzaide, J. Salamero y otros. Este último reflexiona acerca del euskera en navarra. En la página 51, en un artículo firmado por Irular se recomienda”otorgar premios a los chicos que mejor hablen euskera” porque “todo conspira contra el euskera: la proscripción oficial, la emigración, el utilitarismo…”

“Sometido a la previa censura” lacónica oración del editor, luego advierte que “el conocido pintor Javier Ciga (Etxandi) había dibujado una primorosa portada para esta revista que no se ha podido incluir por causas ajenas a nuestra voluntad”. La tapa de la revista está ilustrada con la reproducción de un dibujo del artista Leoncio Muro Urriza, que por cierto es muy sugestivo: en la obra se ve a dos vascos tocando una campana con el escudo de navarra, al fondo la euskaldún hiri buruzagi. El simbolismo y el metamensaje es evidente, era “peligroso que los vascos tomaran conciencia de su navarridad”. Acerca de la obra censurada de Ciga Etxandi nada se sabe.

Para comprender este acto de censura debemos contextualizar la realidad navarra en 1925. Hacía dos años que el pueblo era sometido a la cruel dictadura de Miguel Primo de Rivera. En el manifiesto del golpe militar se condenaba a las actividades que atentaran contra la “unidad de España” calificándolas de “separatistas”.  Esta dictadura respondía a las demandas de los banqueros y la burguesía. La cuestión navarra alarmó a Primo de Rivera y Alfonso XIII. Desde 1921 una alianza entre jaimistas (carlistas) y nacionalistas vascos gobernaba Iruñea, habían implementado la Caja de Ahorro Provincial para garantizar el retiro de obreros, llevaron adelante una política pública destinada a combatir el déficit habitacional a partir de la edificación de viviendas accesibles conocidas como “de Gorricho”, por el apellido del constructor,etc… Esta alianza política exigía la reintegración foral plena, demostrando que la nafasta ley de 1841 era, en parte, causa de la miseria económica del pueblo. Además en 1922 se había realizado el homenaje en Amaiur, con el monumento y una serie de actividades que daban visibilidad a la genealogía navarra de la independencia de Euskal Herria. Todo lo mencionado líneas atrás fue acusado de “separatista” por la dictadura y sus colaboracionistas, como el navarrista Víctor Pradera.

¿Quién le hubiera dicho a García Enciso que los reaccionarios de Navarra no se contentarían con una simple censura? Emilio García Enciso fue asesinado el 23 de agosto de 1936 en la matanza de Valcardera, entre Caparroso y Los Abetos, donde fueron masacrados 53 navarros.     

    

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