Elegimos el nombre ASKATASUNAREN BIDEA por ser el de la libertad un valor fundamental para el pueblo vasco, que compartimos plenamente. Valor fundado en el respeto, la solidaridad, el diálogo y el compromiso surgido del amor hacia el pueblo del que nos reconocemos parte.

San Miguel, provincia de Buenos Aires, República Argentina.

Para comunicarte con Askatasunaren Bidea podés escribirnos a askatasunarenbidea@gmail.com

PARA ACCEDER A LAS NOTAS ANTERIORES , bastará con clickear en "entradas antiguas", seleccionar un mes, y a partir de allí la nota que se desea leer.

sábado, 7 de julio de 2012

... 7 DE JULIO SAN FERMÍN ... A PAMPLONA HEMOS DE IR ...





PAÑUELO ROJO EN SAN FERMÍN

El pañuelo rojo es un distintivo de la vestimenta típica de las fiestas de Sanfermin, tanto, que la tradición dice que lo puedes llevar anudado al cuello mientras las fiestas estén vivas.

Es por ello que antes del lanzamiento del cohete la gente lo lleva en la muñeca, en el bolsillo o en la mano, y los exhibe al aire cuando quien se encarga de inaugurar las fiestas grita: "Viva San Fermín, Gora San Fermín". Una vez que empieza la fiesta el pañuelo ocupa su sitio en el cuello o la cabeza o como la imaginación y la moda estime oportuno.

Además de quedar bien con el blanco y de teñir la ropa, si es de mala calidad y lo lavas con lo claro a más de treinta grados, el pañuelo tiene un origen religioso. Según el párroco de la Iglesia de San Lorenzo de Pamplona, que es donde se encuentra la capilla en honor a San Fermín, Jesús Labari: "No se sabe a ciencia cierta y con hechos probados el momento en el que se comenzó a usar el pañuelo, pero sí conocemos sus motivos. Para las ceremonias religiosas en honor a un santo, si éste ha sido mártir y ha muerto por sus creencias, los sacerdotes nos vestimos de rojo. En el caso de las fiestas en honor a San Fermín así lo hacemos porque sufrió martirio y lo del pañuelo rojo es una interpretación de la gente de esta costumbre religiosa."


Se sabe que el pañuelo rojo es anterior a la costumbre de vestir de blanco que es más reciente. De hecho, Miguel Javier Urmeneta, cuando era alcalde de Pamplona en la década de los sesenta, procuró que las peñas extendieran el uso de la vestimenta blanca y lo consiguió.

Además hay otras teorías que apoyan lo de los pañuelos. Algunos creen que sirve para citar al toro ya que al parecer los morlacos van al rojo. Hay que recordar que se recomienda en el encierro correr sin faja y pañuelo porque el toro te puede enganchar precisamente de allí, por lo que ésta teoría no es apoyada por muchas personas.

Otras gentes de Pamplona refuerzan la idea del pañuelo en una costumbre de la ciudad de Pamplona que reforzaría la del martirio de San Fermín y que es la del Voto de las Cinco Llagas. Éste se instauró en 1599 como acción de gracias por la erradicación de una epidemia de peste que mató a un tercio de la población de Pamplona. Fue más efectivo que los medicamentos -que no había- colocar en el pecho de los enfermos un sello con la representación de las Cinco Llagas de Cristo. Dada la efectividad de la medida y en agradecimiento, las autoridades de la Ciudad decidieron celebrar perpetuamente este voto llamado "de las Cinco Llagas". La representación de éstas llagas es precisamente muy similar a como queda un pañuelo al cuello.

EL RIAU RIAU DE SAN FERMÍN

El día seis a las 4,30 de la tarde la tradición sanferminera llama para acudir al Riau-Riau

El Riau-riau es un acto tradicional en el que se acompaña a la corporación municipal desde el Ayuntamiento hasta la capilla de San Fermín, unos 500 metros en total. Se celebraba de manera oficial desde 1914 y así duró hasta 1991. En 1997 se retomó la iniciativa de la misma manera que comenzó, por el impulso popular. El ritmo de la marcha es lento porque hay mucha gente y la muchedumbre camina tarareando "Riau Riau" a ritmo del Vals de Astráin. El canto se repite una y otra vez interpretado por La Pamplonesa y a coro entre los asistentes. El récord de interpretaciones data de 1980 donde se puso escuchar 181 veces seguidas. El culpable de esta iniciativa fue Ignacio Baleztena y su hijo recupera la historia original en el blog de Premin de Iruña.

En 1991 el Riau-riau fue suspendido tras unos graves incidentes que provocaron que la corporación municipal no pudiera completar el recorrido. En 1972 y en 1980 tampoco se pudo completar el camino del Riau-riau pero esta vez fue definitiva por la intensidad del incidente. Hubo varios intentos por recuperarlo en años posteriores como en 1996, pero el esfuerzo fue vano.

En 1997 miembros de la peña Mutilzarra realizaron los primeros intentos de recuperar de manera popular el Riau-riau sin la presencia de representantes políticos. A esta iniciativa se sumaron varias asociaciones de jubilados impulsados por el impulso de Patxi García. Poco a poco este esfuerzo fue ganado adeptos y desde 2002, la asociación de jubilados Yoar, asumió de manera popular este acto.

En 2006 se volvió a sumar la banda La Pamplonesa y la Comparsa de Gigantes y Cabezudos. El resultado es bastante similar al tradicional, pero sin la corporación municipal y sin protesta ante su presencia.

Este año (2012) también se decidió suspender el Riau Riau.


EL "POBRE DE MI" DE SAN FERMÍN

Con el "Pobre de mí" se acaba (oficialmente) Sanfermin, en la Plaza del Ayuntamiento a las doce de la noche del día 14 (las peñas lo suelen celebrar por su cuenta en la Plaza del Castillo).

La gente se junta y va cantando el "pobre de mí, pobre de mi, que se han acabado las fiestas de San Fermín", la canción de despedida, y entre medio todo el muestrario de canciones sanfermineras y el "ya falta menos" (para que llegue el siguiente Sanfermin, claro).

La gente está triste porque todo se acaba y vuelve la rutina, pero también está deseando que se acabe porque no puede más. En realidad el Pobre de mí es la culminación de todo un día de despedidas: la despedida de los gigantes, por la mañana, la despedida de las peñas en la plaza por la tarde.

En el pobre de mí no hay tanta aglomeración como en el txupinazo, aunque cada vez hay más gente. Se puede ir con niños. Lo único con lo que hay que tener cuidado es con las manchas de cera: es costumbre asistir con una vela encendida. La mayoría, con muy buen criterio, le pone un vaso de plástico alrededor.

Y ya está, se acabó, aunque no para todos: mucha gente se niega a lo inevitable y sigue de copas toda la noche mientras la vida diaria le va segando la hierba debajo de los pies, le cierra bar tras bar y el amanecer le pilla todavía de blanco y rojo. Entonces toca correr el encierro del 15 de julio o encierro de la villavesa.


No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada