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miércoles, 20 de febrero de 2013

HISTORIA DE VIDA

HISTORIA DE VIDA

Si hay un árbol cuya existencia está ligada al pueblo vasco, ese árbol es el manzano. En este caso transcribimos una historia de vida ligada a él. 



HISTORIAS DE LA VIDA

JOSÉ ETXEBARRIA, EL MAGO DE LOS MANZANOS CON 517 PREMIOS 


El gatikarra José Etxebarria, un clásico en las azokas de Euskadi, ha dedicado décadas a cultivar frutales y a recuperar variedades autóctonas de manzanas.


 L. GONDRA - Lunes, 18 de Febrero de 2013 


TIENE la mirada viva, de esas que conservan el gesto atento y observador; unos ojos claros y muy abiertos que hablan de todo lo que han visto a lo largo de 87 intensos años y que gritan   que, a pesar del tiempo, siguen dispuestos a ser testigos de proyectos ilusionante José Etxebarria es un gatikarra que ha dedicado buena parte de su vida al cultivo de frutales, siendo los manzanos los protagonistas de sus prósperos viveros sitos en esta localidad que le vio nacer. Es un clásico en las ferias de todo Euskadi y hoy se siente orgulloso de que sus hijos hayan cogido las riendas del negocio y continúen mimando la tierra, los árboles y las mil y un frutas jugosas que brotan a base de trabajo en las fértiles tierras bañadas por el río Butroi. "¡Qué hubiera sido de mí si no fuera porque los hijos me han seguido!", exclama levantando los brazos expresivo. "Gracias a la familia soy alguien, empezando por mi mujer y mis hijos. Ahí está el secreto: en el equipo", sentencia rotundo y con la reverencia de quien se está refiriendo a algo sagrado.



Peras, manzanas, cítricos, kiwis... Son muchas las frutas que hoy crecen apetitosas en los Viveros Etxebarria y que luego recalan en las plazas y azokas de los pueblos. Con el tiempo esta finca generosa de gentes trabajadoras ha producido también sidra y dorado txakoli. Pero para conocer bien la idiosincrasia de esta explotación agrícola y de este arraigado negocio familiar hay que viajar atrás en el tiempo, hacia la misma infancia de aquel que puso en marcha el engranaje: José Etxebarria.

Nacido en 1925 en Gatika, fue el mayor de nueve hermanos, y sobre él recayeron buena parte de los trabajos del caserío. Ya con cinco años iba en burrito hasta Maruri para llevar leche, y con apenas siete se desplazaba sobre el animal hasta el caserío Gondra de Mungia para hacer el reparto. Tuvo una infancia de esas duras, intensas, humildes, y paradójicamente felices de los niños que vivieron la guerra desde un entorno rural y trabajador. Atesora recuerdos que no tienen precio, como la inauguración del batzoki de Maruri, a principios de los años 30. "¡Recuerdo que vino a la inauguración Lauaxeta!", exclama, rememorando la llegada del célebre poeta de Laukiz. "Vino en moto. Era alto y recuerdo bien sus gafas", explica. Y no tiene para olvidar aquel caballo que a principios de los años 40 compró su padre a unos gitanos y que ganaba todas las carreras de la zona. "Ganó en Gatika, Maruri, Laukiz, Butrón... Todos conocían al caballo blanco de Etxebarria", narra orgulloso.
LOS COMIENZOS

Las primeras nociones de fruticultura las recibió de su aitite Gregorio, de Maruri, que trabajaba la huerta. José con apenas 12 años aprendió de él a hacer injertos. En 1946 dejó Gatika para ir a Iruñea a hacer la mili. "El día que me marché dejé a los bueyes tumbados de lo que les hice trabajar, para dejar a mi padre hecha la mayor tarea posible", explica este gatikarra evidenciando su carácter trabajador. Fue en el servicio militar donde aprendió el oficio de barbero. Finalmente, acabó realizando estudios de ATS en Valladolid, una profesión que desarrolló y ejerció durante décadas en Bilbao.
En 1984 empezó a presentarse a concursos de azokas y atesora 517 primeros premios de fruta y txakoli.

Aficionado a las motos, recuerda como corrió sobre una de estas máquinas como enlace en la Vuelta Ciclista a España de 1955. "Era la primera vez que la Vuelta salía de Bilbao", explica rememorando aquellos tiempos de nombres gloriosos en el ciclismo, como el del mítico Loroño, de la cercana localidad de Larrabe-tzu. "En aquella Vuelta salí en el periódico porque en el puerto de montaña que hay entre Elizondo y Pamplona cogía las curvas de tal manera que sacaba chispas a los reposapiés", recuerda riendo.
En 1960 compró el antiguo caserío Txoñe, en Gatika, que se encontraba junto a la finca donde ahora están los viveros de José. Iba dedicando a estos terrenos todos sus ratos libres y esta pasión por la tierra y los frutales fue cada vez a más, año tras año, a medida que iba trabajando las parcelas y conociendo cada vez mejor el mundo de la fruticultura. Uno de los ámbitos más destacados de su labor se ha centrado en recuperar especies antiguas de manzanas autóctonas. Recorrió tierras y baserris de todo Euskal Herria: fue al Pirineo navarro, Usurbil, Erregil, Markina... Hasta que logró tener hasta 107 variedades de manzana y 27 de pera. "Todas las manzanas de aquí son buenas, desde la reineta gorri hasta la urtebeta... No hay ninguna mala. Hasta la más amarga sirve para hacer buena sidra", explica. En el año 1984 y animado por una de sus hijas, empezó a participar en los concursos de las azokas, y se estrenó en la veterana feria de San Antolín de Plentzia. Así, desde entonces hasta ahora José y su familia han logrado atesorar 517 primeros premios en las categorías de fruta y txakoli.
"Conservo el amor propio tan terrible que siempre he tenido", subraya. "El secreto ha sido la constancia y la dedicación, el hacer cada día un poco, y no todo en una jornada", añade. Hoy José sigue supervisando con ojos inteligentes y sagaces todos los movimientos de sus sucesores en la finca. Y pelea para superar esos dichosos problemas de salud que no han conseguido arrebatarle la fuerza y la alegría de vivir.
José mira ilusionado cómo van para adelante las obras de la nueva bodega Txoñe de txakoli que sus hijos están levantando junto con otras familias productoras de la comarca. "Me siento feliz. Ilusionado al ver trabajar a mi familia", asegura. "Porque el futuro es el campo", concluye este hombre que siente la tierra como si de una prolongación de su cuerpo se tratara.

EL PROTAGONISTA

· Nombre. José Etxebarria.
· Lugar de nacimiento. Gatika.
· Edad. 87 años .
· Estado civil. Está casado con Serafina.
· Hijos. Tiene tres hijos: Itziar, Amaia y Joseba.
· Trayectoria. Ha trabajado en el caserío familiar desde que era un niño. Se formó como ATS, una profesión que desempeñó durante años al tiempo que ponía en marcha sus plantaciones de frutales. Es un clásico en las ferias agrícolas de Euskadi y atesora numerosos premios.

Fuente:  http://www.deia.com/2013/02/18/bizkaia/el-guardian-de-los-manzanos

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