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sábado, 23 de enero de 2016

EUSKERA/CASTELLANO EN NAVARRA. HISTORIA DE UNA REGRESIÓN

Del blog de Mikel Burgui

NAVARRA 1527:

Peio Monteano, historiador y técnico superior del Archivo General de Navarra, en su reciente libro "La guerra de Navarra 1512-1529" da noticia de un documento sobre la distribución en 1527 de "La bula de redención de cautivos" por las diferentes zonas de la Alta Navarra.

En tal documento se detalla en qué lugares se debía proclamar dicha bula en vascuence y en cuales en romance.

Sabiendo la cantidad de fuegos que había en cada pueblo y los lugares donde se debía proclamar en euskara, Pello llega a la conclusión de que 8 de cada 10 personas vivía en zona netamente vasco-parlante.
Eran años en que la invasión castellana todavía no se había afianzado, ni tenía control efectivo en la Navarra ultrapirenáica.


NAVARRA 1587:



El mapa que veis está basado en un registro de 1587 que se conserva en el Seminario de Vitoria.

Manuel de Lekuona, que fue profesor de dicho seminario, dio a conocer la existencia del documento el año 1933 en un trabajo titulado "El euskara en Navara a finales del siglo XVI".


En ese documento consta que en Navarra se hablaba euskara en 451 pueblos y romance en 58 nombrándolos uno por uno.
Uxue era de los primeros. Uxue era vascófono.

Jimeno Jurío en su libro "Navarra Historia del Euskara" (1997) deja muy claro que este mapa no hay que tomarlo como una línea fronteriza entre dos realidades estancas.

De ninguna manera eran dos bloques, uno hablantes de una lengua y otro de la otra, como enseguida veremos.

EL EUSKARA ERA ALGO VIVO DE NORTE A SUR DE NAVARRA. 
Para comprobar lo dicho, ahí van unos ejemplos de la supervivencia del euskara en unos cuantos pueblos que en 1587 ya consideraban como romanzados (Continuamente van saliendo más y más datos que confirman esta realidad):

En Artajona, que en ese documento y mapa aparece como pueblo romanzado, se habló euskara hasta mediados del siglo diecinueve como Jimeno Jurío y Fernando Maiora tienen demostrado.

Beire, comienzos del siglo XVI.
En un libro perteneciente al conde Ezpeleta de Beire, alcaide del castillo de Olite/Erriberri, hay unas frases manuscritas en euskera por lo que se deduce que el conde y alta nobleza de nuestra zona utilizaban el euskara.

1535. Tudela.
El agricultor Pedro Petillas declara en un pleito que el veterinario que trabajaba en Tudela “no sabe hablar ni entiende vascuence porque es natural castellano (…) por no entender suele buscar un intérprete y que en ello pasa trabajo y que le vendría muy bien saber hablar vascuence para recibir a los que van a su casa”.
En ese mismo texto judicial se afirma que el euskara es “la lengua de la tierra”, el idioma nabarro.

1548. Valtierra.
Juan de Amendux, cuyos padres eran euskaldunes, queda huérfano total a sus cuatro años de edad y es llevado desde Pamplona a casa de su tío a Valtierra.
Paso la niñez y adolescencia entre Valtierra y Zaragoza. En su juventud escribe una elegía en euskara. Eso quiere decir que en casa de su tío, o en el entorno en que vivió en esa localidad ribera, Juan habló y conservó el idioma. Murió en 1580.

1570. Cintruénigo. Juan Semames, beneficiado (sacerdote) de Cintruénigo encargó y recibió 450 ejemplares de la "Doctrina Chistiana en castellano y vascuence" escrita por Sancho de Elso e impresa en Pamplona por Adriano de Amberes el año 1561.

1574. Olite. Trece años antes de aparecer en el mapa como pueblo romanzado.
El alcalde de la villa cabeza de Merindad denunció a un criado del importante señor Don Pedro de Ezpeleta y Nabarra.
El criado, Beltrán de Gárriz, se subió al tablado municipal y voceó un anuncio para vender una mula "en bascuence".
La culpa del sirviente y su patrón fue ignorar la labor del pregonero oficial. El notario Sebastián de Marzán dejó constancia escrita de este conflicto que no sólo manifiesta que el sirviente era euskaldún, sino que, sobre todo, revela que "en esta villa de nuestra comarca la población también se entendía a través de bandos públicos en vascuence".

1623. Olite. Treinta y seis años mas tarde de aparecer como pueblo romanzado.
Un sacerdote pide que: "Avida causa los muchos vascongados que ai en la dicha villa y pastores della están muy desconsolados y se ban a otros lugares haciendo mucha falta en sus casas y ganados; y por ebitar este daño los vicarios, y la villa y sus bezinos desean que el suplicante saque y tenga la dicha licencia. Don Melchor de Suspiron, presbitero de la villa de Olite, dice que él desea tener licencia para confesar y administrar sacramentos y predicar sin perjuicio de los curas, porque el suplicante sabe la lengua bas-cuez y los clérigos de aquella villa no saben".

1625 Arguedas. Según un documento hallado por Fernando Maiora hubo un altercado entre gente del pueblo y varios roncaleses. El alcalde de Arguedas trató de mediar y mantuvo una conversación con uno de los roncaleses. Según un testigo no les entendió pues la conversación debió realizarse en euskara. (Mas información en las paginas 32 y 33 del libro "Sociedad y lengua vasca en los siglos XVII y XVIII" de Juan Madariaga Orbea).

Año 1627. Tafalla. Treinta y nueve años después de aparecer como villa romanzada:
"Fray Juan de Echaberri, comendador de la Merced, reconocía que solía confesar en su idioma a "muchos bascongados" de la entonces villa, por no haber en ninguna de las tres parroquias cura que la hablase". "Hay muchos bascongados, particularmente pastores y criados y criadas; muchos de ellos van al convento a confesarse con los frailes bascongados que suele haber ordinariamente, en particular, la mitad de la parroquia de San Pedro de la villa de Tafalla, y más, es de bascongados".

Año 1627. "El franciscano fray Pedro de Pinedo afirmaba que la misma situación se daba en Olite, Villafranca y la villa de Sos que es en el reyno de Aragón"

Año 1627. El vicario de Sangüesa y Lumbier, licenciado Lubián, escribió lo que sigue: ...“no hay ningún lugar ni Ciudad ni villa en este Reyno en que no haya baskongados" (en su significado histórico de vasco-parlantes o euskaldunes).

Analicemos la época que estamos viendo:

- Navarra había perdido la independencia. Las últimas batallas de resistencia contra los invasores fueron en 1530.

- Una vez sometida Navarra y para afianzar la invasión hubo guarniciones castellanas en las principales ciudades del Reino: Iruñea, Tutera, Zangoza, Lizarra, Olite.....

- Los obispos son impuestos desde la potencia invasora. Desde el concilio de Trento 1545-1563 (y por bula papal) los nombramientos son prerrogativa del rey de Castilla.

- Desde la ocupación castellana hasta nuestros días los obispos navarros son la excepción.

- Poner un obispo foráneo suponía tener al clero nativo a sus órdenes. Además, ser obispo de Pamplona conllevaba ser presidente del brazo eclesiástico de las Cortes de Navarra.

- Desde 1513 los cargos de obispo de Pamplona, el Prior de Roncesvalles y el Deán de Tudela fueron ocupados casi siempre por castellanos o en raras ocasiones, por clérigos de la Corona de Aragón. (Dichos cargos tenían asiento en las Cortes de Navarra).


- En el Consejo Real de Navarra, organismo de apelación de justicia, la presidencia es del Virrey, representante del Rey de Castilla, el cual introduce funcionarios no navarros.

- La documentación del reino se sigue escribiendo exclusivamente en romance, que ya no se diferencia del castellano.

- Tras la invasión, el romance navarro se diluyó en el castellano en muy poco tiempo.

- La escuela, allá donde se imparte, es en castellano.

- La administración civil y la eclesiástica redactan sus documentos en castellano y solo utilizan escribanos bilingües, no para escribir en euskara, sino para traducir al castellano lo que el vulgo monolingüe euskaldún atestigüe.


SIGLO XVI. NECESIDAD DE CLERO Y ESCRIBANOS BILINGÜES.

En el siglo XVI se dice en qué pueblo se necesitaba escribano bilingüe y en cual no. En Uxue era necesario escribano bilingüe.

¿Y eso que quiere decir?
Que en nuestro pueblo había un sector grande o mayoritario que no sabia otra lengua que el euskara y era conveniente que el notario fuera bilingüe para poder comunicarse con la gente a fin de traducir lo que decían y así poder cumplir con la obligación de redactar en castellano las actas de ayuntamiento, actas judiciales, documentos de esponsales, testamentos, actas de compraventa etc....

UXUE SEGUÍA SIENDO TOTALMENTE EUSKALDÚN A FINALES DEL SIGLO XVII.

1611. El cirujano del pueblo pronosticó en euskara la gravedad de un enfermo ante sus vecinos.

1676. En una consulta sobre el nombramiento de un nuevo Prior para Uxue, que era de patronato Real, consultado el obispo y los examinadores sinodales sobre si el candidato debía hablar vascuence, conferida la materia con personas noticiosas, se contesta que: "se halla ser necesaria la inteligencia de dicha lengua por ser la común y general de aquel pueblo en que muchos no entienden otra”. 

(Archivo Histórico Nacional -Madrid- "Consejos, Legajo 15.270, II, núm. 5")

FILOSOFÍA ADMINISTRATIVA RESPECTO A LA POBLACIÓN.

Tener todo registrado, documentado, es controlar lo que se gobierna y al que se gobierna. El idioma que se emplea en los documentos es el del dominador.

En la documentación navarra se empleó el latín y luego el romance navarro que acabo diluyéndose en el castellano tras la invasión de 1512.

Siempre hubo problemas a la hora de redactar documentos concernientes al pueblo llano (compraventa de cosas, animales y fincas, renuncias matrimoniales, testamentos, etc.) ya que había que reflejar en castellano la voluntad de quien no sabía otro idioma que el euskara.

Por esa razón se enviaban a los pueblos escribanos que supiesen vascuence...


En lo religioso era necesario entender la lengua natural del pueblo a la hora de predicar, administrar los sacramentos y explicar el catecismo. De ahí el envío de sacerdotes capaces de desenvolverse en euskara.

PETICIONES POPULARES Y POLÍTICA DE SUSTITUCIÓN LINGÜÍSTICA.

Los vecinos de cualquier pueblo al pedir que un escribano o un cura fuera vascongado, siempre lo hacían alegando que la gente no entendía el castellano
Por el contrario, si en ese pueblo, aun siendo todos vascoparlantes, reconocían que todos entendían romance, se acabó.
Desde arriba, desde las esferas de poder, nunca jamás pondrían ya en ese pueblo funcionarios que supieran euskara sino cargos puramente castellanoparlantes.
La sustitución, oficialmente se habría dado. A ese pueblo en adelante se le consideraría romanzado a pesar de que el idioma vehicular de todos sus habitantes fuese el vascuence.
La raya de los pueblos vascongados la pondrían un poco más al norte.

Eso es lo que se desprende al ver cantidad de documentos que valle por valle, pueblo por pueblo confirman la pervivencia del euskara en poblaciones que tanto el Virrrey como el Obispo ya consideraban castellanizadas.

Los sucesivos recuentos que hacía la administración para dilucidar cuales eran los pueblos vascongados no era otra cosa que un recuento para saber en cuantos pueblos se sabía o entendía el castellano a fin de mandar solamente escribanos y curas castellano-parlantes dentro de ese plan de sustitución y erradicación de lo autóctono.

EN 1719 HABÍA EUSKALDUNES EN UXUE.

Jose Maria Jimeno Jurío en "Navarra: Historia del Euskara" nos relata el testimonio de María de Moriones mujer de Ignacio Aguirre vecina y natural de Uxue la cual dice que en 1719, habiendo ido a Tafalla, fue testigo de la conversación que mantuvieron dos hermanos de Bacaicoa en lengua vascongada, diciendo la testigo que ese es idioma que ella entiende y habla muy bien y que les entendió.

AÑOS DESPUÉS, UN LIBRO EN VASCUENCE ES USADO POR LOS CURAS DE UXUE.

En la biblioteca parroquial de Ujué hay un ejemplar de un libro escrito en euskara: Jesukristoren imitazionea del párroco de San Juan de Luz Mixel Xurio, obra publicada por primera vez en 1720.

Pensamos que ese libro fue utilizado en Uxue (obviamente después de 1720) por algún cura, seguramente para preparar sus sermones en vascuence.

LA ESCUELA ELEMENTO CASTELLANIZADOR.

Año 1765. D.Gaspar de Miranda, obispo de Pamplona afirma que el euskara "ocupa de tres partes del obispado dos y más".


Aun así, reconoce su retroceso gracias a la enseñanza del castellano en las escuelas y alaba a los maestros que prohíben a los niños hablar en euskara:
"... Hasta ahora veinte y quatro años havía más número de vascongados que al presente. En la llamada tierra vascongada los más saben el castellano, especialmente en los pueblos crecidos, por haberse introducido este idioma generalmente con plausible providencia de enseñarlo los maestros, no solo a los niños prohiviéndoles el bascuenz, sino a todo el pueblo".

AÑO 1778. OTRA NUEVA DISTRIBUCIÓN DE PUEBLOS CLASIFICÁNDOLOS COMO VASCONGADOS O COMO CONOCEDORES DEL CASTELLANO.

A finales del siglo XVIII el castellano se va imponiendo más y más, aunque como dijo el obispo Miranda, sigue siendo viva la presencia del vascuence en dos tercios del territorio navarro.

Año 1778. Los escribanos monolingües, es decir los que solo entendían y hablaban castellano, comienzan a pleitear aduciendo que en muchos pueblos ya se sabía castellano y que por lo tanto no hacía falta nombrar escribanos bilingües para ejercer en ellos.


En el estudio realizado por Angel Irigaray, se tienen en cuenta los pueblos que en 1778 necesitaban receptores vasco parlantes y se traza una nueva línea que va al norte de Eulate, Amillano, Estella, Artajona, Tafalla, Lerga, Eslava, Lumbier y Orradre quedando al sur de esa línea Uxue y San Martín de Unx. La linea del mapa de 1587 se desplaza más al norte de Uxue.

Eso no quiere decir que para 1778 los uxuetarras hubieran olvidado el euskara, sino que la población ya entendía castellano. 

Si ya entendían castellano no hacía falta que los curas (ni los notarios) supiesen vascuence.

Efectivamente sabemos que mucho mas tarde, y al sur de esa nueva línea todavía había vascoparlantes. En Uxue, Pueyo, Artajona, Erriberri-Olite y Tafalla los había a principios del siglo XIX.

1808. Los franceses declaran que los montañeses que atacaron a un oficial suyo en Tafalla son de Uxue y que los reconocieron por su lenguaje, lo que sugiere que hablaban en vascuence.

SIGLO XIX. NAVARRA PIERDE SU ESTATUS DE REINO DIFERENCIADO.

El siglo XIX es una continuación en el retroceso del euskara. Retroceso acelerado en grado sumo por las guerras y los cambios subsiguientes que hicieron perder a Navarra su estatus de reino diferenciado, convirtiéndola en una provincia española más.

La consiguiente imposición de funcionarios foráneos (maestros, cuerpos de seguridad, jueces y leyes del Estado) influyó negativamente en la supervivencia del euskara.

Un factor de suma importancia en la regresión del idioma fue la imposición del servicio militar obligatorio.
Los mozos de Navarra (y Vascongadas) sorteados en quintas fueron obligados a ir al servicio militar.
La duración de la mili llegaba a durar varios años en los que el soldado (además de ir lejos), estaba obligado a vivir inmerso en un idioma y un ambiente diferentes a los de su tierra natal.

En lo militar no hay que olvidar que tras las derrotas carlistas se instalaron numerosas guarniciones gubernamentales en nuestro territorio. Como consecuencia de la relación del ejército con la población aumentó el uso del castellano.

Otro factor generador del retroceso de la lengua fue su no incorporación a la educación.
La progresiva centralización estatal exigía que la enseñanza básica se impartiera obligatoriamente en castellano a la vez que se reprimía sistemáticamente cualquier expresión o conversación en vascuence dentro de las aulas.
Los que desearon estudios superiores tuvieron que salir fuera (Distrito universitario dependiente de Zaragoza).

Las derrotas en las guerras carlistas provocó que muchos de los perdedores fueran al exilio. Una continua y sangrante emigración hacia América también influyó en menguar el número de vascoparlantes y en precipitar el retroceso del euskara.
Aun así, Luis Luciano Bonaparte atestigua en 1860 que en la Valdorba, valle cercano a Uxue, todavía había euskaldunes.

SIGLO XX. El retroceso fue imparable casi hasta nuestros días. Los partidos que desde el siglo anterior se turnaron en el poder estatal contemplaban el monolingüismo en castellano como un avance.
Por si esto fuera poco, la mayor parte del siglo veinte se vivió bajo dos dictaduras, la de Primo de Rivera y la de Franco, que denostaron y persiguieron nuestro idioma.

RENACIMIENTO. 
La enseñanza en euskara. Las ikastolas.
Desde los años sesenta del siglo veinte un extenso e importante movimiento académico y popular impulsó un nuevo renacer del euskara.
Eran los tiempos de Franco. Y la época de Amadeo Marco como presidente de la Diputación Foral de Navarra. La Institución Príncipe de Viana, organismo oficial dependiente de Diputación, había creado una rama de Fomento del Vascuence.

En el año 1965 se fundó en Iruñea (Pamplona) la Ikastola Nuestra Señora de Uxue, germen de las actuales San Fermín y Paz de Ziganda pioneras de un exitoso modelo educativo asentado actualmente en todas las zonas de Navarra.

Los promotores de las ikastolas consiguieron recibir subvenciones a través de Diputación. 
La mayor dificultad que tuvieron los alumnos fue cuando se les pedía la tarjeta de escolaridad. Entonces llegaban los problemas con Madrid ya que las ikastolas no eran centros educativos reconocidos. 

El problema de las tarjetas se salvó haciendo que los niños figurasen como alumnos de centros legalizados. 
Por esta casuística, las ikastolas tuvieron que aparecer en muchos casos como centros de enseñanza vinculados a las parroquias de los pueblos o a colegios regidos por órdenes religiosas.

El aspecto económico se fue solventando con las aportaciones familiares, cuestaciones populares y con las citadas subvenciones de la Diputación Foral. 

Más tarde, o casi a la vez, las gaueskolas, o academias para adultos, completaron el impulso renacentista y vivificador de nuestro milenario idioma pese a las muchas dificultades impuestas por el tardofranquismo, nada favorable a este tipo de iniciativas.


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