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viernes, 16 de noviembre de 2012

MITOLOGÍA

MITOLOGÍA DE LOS VASCOS

Por Celia Escudero, 
desde Buenos  Aires



El pueblo vasco, considerado el más antiguo de Europa, por originarse su cultura en el paleolítico, conserva en su mitología, como ha llegado hasta nosotros, rasgos de esa época tan remota. Como ocurre con cualquier situación o realidad muy alejada de nosotros en el tiempo y en el espacio, no podemos abordarla de la misma manera con la que abordamos situaciones y realidades con las que convivimos hoy. Al hombre de esa época tenemos que pensarlo con nuestra misma inteligencia, pero sin una ciencia y tecnología que lo respalde, o una historia y filosofía desarrolladas como las que están a nuestra disposición. Es un ser humano que merece nuestro respeto y valoración.

Al hablar de mitología hay que tener en cuenta que es un concepto que lleva a confusión. Muchos descalifican esta palabra, entendiendo que son relatos fantasiosos, con seres extraordinarios. Pero la verdad es que esta palabra tiene un sentido muy profundo porque nos revela las creencias de los hombres en tiempos remotos, plasmados en relatos, que en sí encierran un mensaje y un misterio.


Son relatos que narran la vida de los dioses y héroes de un pueblo, desarrollan las teorías cosmogónicas, o explicaciones sobre el origen del mundo, tratan de explicar el enigma de los fenómenos de la naturaleza que no llegaba a comprender el hombre. El estudio de los materiales disponibles remite a diversas situaciones que han ido modificando el concepto radical de mito y la valoración del mismo. En un principio no se hablaba de mitos; simplemente se vivía inmerso en ellos. En una fase posterior el hombre se aparta del pensamiento simbólico y de la concepción mítica del universo, perdiendo la conciencia de los valores trascendentes que inspiraron esta manifestación del espíritu. Los estudiosos llegan a comprender y valorar positivamente el testimonio de las tradiciones populares y se acomete la meritoria labor de recopilación sistemática. Actualmente, sin desechar el esfuerzo por la búsqueda de elementos desconocidos, el estudio se centra en la profundización del mensaje, en la síntesis de los resultados obtenidos.


En palabras del gran etnógrafo, antropólogo y arqueólogo vasco Aita José Miguel de Barandiaran, “todo mito quiere ser explicación de uno o varios hechos. Implica desde luego, una representación o equivalente mental de fenómenos y cosas en el mismo sentido-ya que no en el mismo grado- en que lo son las nociones y definiciones de la ciencia actual. La mayor parte de los mitos representan objetos y hechos de la naturaleza, como EGUZKI-AMANDRE (sol), ODEI (trueno, nube de tormenta) y SUGAAR (bólido). Los hay también que se refieren a obras humanas (mitología cultural), como al cultivo del trigo, al origen de ciertos instrumentos”. En unos y otros son las tradiciones o las interpretaciones consagradas por la tradición el elemento que les da sentido y vida. En el caso de la cultura vasca, surge por un fondo de animismo en el que los fenómenos y las cosas se explican mediante intervención de genios y divinidades. Es una concepción religiosa en la que todo es sagrado.


Cosmovisión


Con este término nos referimos a la manera de ver e interpretar el mundo en su conjunto. Por tanto está también relacionada a las preguntas fundamentales del hombre, al sentido de la existencia, al problema del origen y de la meta final de la realidad nuestra y de nuestro entorno. La vida del hombre está siempre encuadrada en una cosmovisión.


Para Euskal Herria, nuestra mitología comienza y acaba en la tierra a la que el hombre pertenece, y pegado a dicha tierra quiere vivir y morir. Por tanto seria Ama Lur, la Diosa Madre la totalidad terráquea, mediadora general de los contrarios e integradora de las diferencias, visión que se aproxima al planteamiento de una religión y ética naturalista y matriarcalista.

Se parte de la creencia que la superficie de la tierra no es imóvil; unas comarcas se levantan, otras se bajan, muchas montañas crecen a modo de seres vivientes. 

En los relatos vascos tradicionales, la tierra es conocida directamente solo en parte, en la localidad o región que uno ha recorrido, del resto solo hay referencias legendarias que lo presentan como algo inmenso, superficie ilimitada, en forma de un plano horizontal con relieves de tierra firme, las montañas; tiene además las aguas del Océano. Pero nadie puede llegar a los confines, ni el sol toca los límites al final de su carrera, llega solo a los mares occidentales o “Itxasgorrieta” mares rojos, por donde vuelve a introducirse en las entrañas de la Madre Tierra, Ama Lur de donde saldrá a la mañana.


En el interior de la tierra, hay inmensas comarcas donde corren ríos de leche, zonas inaccesibles al hombre en vida. Con ellas comunican algunos pozos y cavernas. De ellos proceden ciertos fenómenos atmosféricos, sobretodo nubes tempestuosas, vientos huracanados. En el interior de la tierra habitan muchos genios de la mitología vasca que adoptan figuras de animales y hombres.


La tierra con todo lo que sostiene, contiene también una fuente inagotable de realidades que se revelaban al hombre religioso de manera inmediata. En la vida biológica simboliza a la mujer y se le ha atribuido carácter de maternidad. A ella se consagran los recién nacidos como su protectora y fuente de toda fuerza, ya que los niños son considerados hijos de la tierra y los padres los acogen o recogen acabando su forma humana y los consideran nuevos miembros de la familia. Esta creencia también explica el rito de inhumación del cadáver, equivale a un nuevo nacimiento como regeneración. El enterramiento simbólico tiene valor religioso, La tierra por ser madre es fértil, todo lo que de ella sale está dotado de vida y todo lo que a ella vuelve adquiere nueva vida.


MARI-AMALUR




Mari, la diosa principal de los vascos representaría la "Tierra Madre personificada". Ella integraría tanto los reinos de lo mineral, lo vegetal y animal como los elementos de tierra, agua, aire y fuego. La Diosa Madre se superpone así a la Madre Tierra como el símbolo a lo real La aparición de restos arqueológicos permitirían demostrar la existencia de una cultura vitalista que planteaba la vida, la existencia, en forma de drama ya que "Mari no es un ídolo hierático, como los dioses indoeuropeos, sino drama incesante”. Un personaje que refleja el drama de la naturaleza (muerte y vida) y de la cultura, entendida como modos de vida y costumbres, conocimientos y desarrollo, propios de un pueblo determinado.


Lo que se puede decir de Mari, es el resumen de los muchos datos recogido por los etnólogos, ya que en cada pueblo o región los datos se repiten o modifican, o son propios de ese lugar.


Mari vive en cavernas, según los momentos del año. Cuando se traslada de una a otra se producen tormentas. Estas cavernas están llenas de objetos de oro y ella siempre actúa como un ama de casa,(etxekoandre). Ella hornea el pan, hila haciendo ovillos de oro, recoge la cosecha, se peina con un peine de oro. Los viernes se encuentra con su marido, llamado Maju, genio que en algunas regiones recibe el nombre de Sugaar, (culebro). Este es un personaje que actualmente figura poco en la mitología vasca. Con él tiene dos hijos, Atarrabi, que es el bueno y Mikelats que es malo. También hay una leyenda muy detallada en la que se dice que se casó con un caballero D.Diego López de Haro con el que también tuvo hijos, pero cuyo matrimonio terminó mal.

Existe un ceremonial para presentarse delante de Mari, y también un decálogo ético que debe regir la vida de sus seguidores

Según las leyendas de diversos lugares también aparece Mari montando animales diversos, envuelta en fuego, anunciando su presencia con ráfagas de viento, mostrando atributos de algún animal, como pie de cabra o directamente adoptando formas de distintos animales cuando baja al mundo subterráneo.


BAXAJAUN – Señor de la selva



Es el genio que habita en lo más profundo de los bosques. Es alto con forma humana. Está todo cubierto de pelo con una larga cabellera que le cae por delante hasta las rodillas y le cubre el rostro. A veces se lo representa como un ser terrorífico, maligno y con una fuerza extraordinaria. Otras se lo menciona como el primer agricultor de quien aprendieron los hombres el cultivo de cereales, el trabajo de molinero y de herrero. Para los pastores es el genio protector de los rebaños, que da gritos en la montaña avisándoles cuando viene tormenta para que retiren su ganado. Las ovejas anuncian su presencia con el sonido simultáneo de sus cencerros, cosa que tranquiliza a los pastores porque saben que su presencia evita que se acerquen los lobos.


TÁRTALO conocido también como Torto o Antxo



Este personaje es un cíclope, como tal con un solo ojo en la frente. Es un genio maligno, antropófago, que habita en diversas cavernas. Todos los relatos acerca de este personaje son aterradores y en algunos, los hombres con astucia se libran de ser devorados por él.

AKERBELTZ – macho cabrío negro



Este personaje, por la importancia que tiene en cuanto a concentrar muchas creencias y prácticas, se lo puede considerar un genio subterráneo a veces reemplazando a Mari. Es un macho cabrío, Aker, que viven en regiones subterráneas, jefe de muchos genios, tiene el poder de provocar tempestades. También tiene facultades curativas e influencia benéfica sobre los animales encomendados a su custodia y protección, esta influencia la ejerce mediante su símbolo mortal que es el macho cabrío. Eso origino la costumbre de que en algunas casas, para proteger su ganado, se cría un macho cabrío que debe ser negro, para que su influencia sea más eficaz. La brujería vasca en los siglos XVI y XVII, asimiló este personaje mitológico con la presencia del demonio, en reuniones que probablemente eran resabios de cultos precristianos. Es mencionado en los procesos inquisitorios de Sara y Zugarramurdi.


ERENSUGUE – Iraunsugue, Edensugue

Es uno de los genios más destacados de la mitología vasca. Según las localidades aparece en figura de serpiente con siete cabezas o también con una sola, Habita en diversas cuevas y con su halito atraía al ganado y se lo comía. En otros lugares se comía a seres humanos. Cuando aparece, al formarse la séptima cabeza se envuelve en llamas y vuela velozmente a la región de Itxasgorreta, los mares rojos del poniente, produciendo un fuerte ruido al cruzar los aires.


LAMIÑ – Lamias


Es un genio con figura de mujer, salvo las piernas que son como patas de gallina. El nombre no se aplica a un ser determinado, en la mayoría de los casos se aplica a genios de cierto tipo, que habitan en cuevas, pozos y castillos abandonados. Se aparecen en ríos y arroyos, lavando y peinándose con un peine de oro. Exigen ofrendas a los labradores y en recompensa ellas labran la tierra de noche en lugar de ellos. Hay innumerables leyendas sobre estos genios.


OLENTZERO



Olentzero, Olantzaro u Olentzaro es un personaje navarro de la tradición navideña vasca. Se trata de un carbonero mitológico que trae los regalos el día de Navidad. Cada invierno baja de las montañas a los pueblos La hipótesis más extendida es que el origen de Olentzero es anterior a la cristianización de Navarra y como indica Claude Labat "el personaje del Olentzero debe ser ubicado dentro de las celebraciones del solsticio de invierno". Hay constancia de la existencia en el territorio vasco de la conmemoración del solsticio de invierno y el renacimiento de la naturaleza y del sol. El cristianismo adaptó las costumbres locales anteriores a sus nuevas creencias. El personaje del Olentzero se habría convertido en el anunciador de la noticia del nacimiento de Jesús (como también lo hicieron los gentiles, aquellos que no se incorporaron al cristianismo, que coinciden con el Olentzero en el tipo de vida aislado que mantienen). Se dota al personaje de un significado cristiano y hogareño acorde con las enseñanzas de la iglesia católica. En el siglo XX la figura de Olentzaro incorporó elementos de las tradiciones de Papá Noel-Santa Claus, de los Reyes Magos y del Niño Jesús convirtiéndose en un personaje que el día de Navidad trae regalos a los niños.


En muchas leyendas asociadas a estos personajes míticos, quedan restos de antiguos dioses que habrían formado parte de un culto al cielo. Eguski, el sol,cuyo nombre se modifica según los lugares. Illargi, la luna, de género femenino de acuerdo a algunas frases tradicionales referidas a ell. Su nombre para algunos podría significar “luz de los muertos” y era más importante que el sol, ya que los antiguos vascos se regían por un calendario lunar, y muchas tareas rurales se realizaban de acuerdo con determinadas fases de la luna. Urtzi, es una divinidad celeste, el firmamento divinizado.

Hay muchas palabras que conservaron su contenido religiosos hasta nuestros días, expresan la luz del cielo (ortzi), relámpago (illusturi), trueno (ortziri y la aurora (urzondo). 

Nota: la mayoría de los datos han sido tomados de la “Mitología” de José Miguel Barandiaran. Ed.Euskalduna 2009

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